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Historia de los Aztecas

La cultura azteca, o mexica, es una civilización precolombina que gobernó varias zonas de la región de Mesoamérica. Fue una civilización que duró poco más de 200 años pero que gracias a su sangrienta idiosincràsia y a su ingenio conquistó diferentes pueblos de la región.

Origen de los Aztecas

El origen de los aztecas es confuso y no hay una única versión. Existen diferentes historias en las que se mezclan el mito y la realidad, ya que los mexicas maquillaron sus orígenes para legitimar su posición sobre otros pueblos contemporáneos a ellos o anteriores.

Todo esto dificulta determinar el verdadero origen de la cultura azteca, pero gracias a los documentos históricos que han llegado a nuestros días (donde destacan la Tira de la Peregrinación, el Códice Aubin  y el Códice Boturini) , el estudio de los restos hallados en los yacimientos arqueológicos, los estudios lingüísticos y las narraciones orales, se han podido hilvanar algunas posibles historias.

La teoría más aceptada es que proceden del sudoeste de Estados Unidos, territorio de la nación Hopi, en el desierto, donde aún descendientes de los hopis viven y reconocen ciertas coincidencias entre las historias que contaban sus antepasados con las historias de los primeros mexicas. Incluso se han encontrado restos arqueológicos coincidentes.

Según los hopis, en un pasado remoto, una gran erupción volcánica diseminó a los habitantes de su comunidad en distintas direcciones. Un parte de ellos, fueron hacia el sur guiados y acompañados por su dios Huitzilopochtli al que llevaban a la espalda.

Otra de las historias nos cuenta que los aztecas proceden de una isla llamada Aztlán, lugar de las garzas, de donde su dios les ordenó marchar y en el año 1111 emprendieron su largo viaje. De esa isla procede el nombre de Aztecas.

También existe una historia sobre el origen de los aztecas que nos habla de un lugar llamado Chicomostoc; una tierra colorada donde había siete cuevas y que su dios los creó en las entrañas de la tierra y les hizo habitar durante un tiempo a cada una de las siete tribus en su respectiva cueva, hasta que les ordenó marchar en busca de la tierra que ese dios azteca les señalaría.

Posteriormente, cuenta otra leyenda azteca, en uno de los reinos donde se le invitó a establecerse, uno de los caudillos mexicas decidió desposar a la hija del rey. En lugar de matrimonio, lo que ocurrió fue que la ofrecieron en sacrificio de sangre a su dios y la desollaron, vistiendo el sacerdote su piel e iniciando la danza ritual ante el padre de la muchacha. Por ello los aztecas fueron expulsados y perseguidos hasta que se refugiaron en la isla del lago Texccoco, donde se iniciaría su expansión como imperio.

Codex cultura azteca

En todas las versiones sobre el origen de los mexicas coinciden en el inicio de un viaje de 200 años buscando un lugar donde establecerse siguiendo las órdenes de sus dioses aztecas.

Debido a su conocido carácter bélico y agresivo, los aztecas tuvieron multitud de guerras con los distintos pueblos con los que interactuaron durante su peregrinación. Se cree que cruzaron territorios de los actuales estados mexicanos de Sinaloa, Jalisco, Guanajuato y Michoacán. Desde ahí, tras ser expulsados de diferentes regiones, los aztecas se establecieron durante 3 años en el Cerro de la Estrella, desde donde se divisaba todo el valle de México, en el período inmediatamente anterior a su ubicación definitiva.

Finalmente los aztecas encontraron el lugar apropiado en una isla en el centro del lago Texcoco. Según la leyenda, allí el jefe azteca vió posada sobre un cactus un águila devorando una serpiente. Esa era la señal anunciada por su dios para indicarles que esa era la tierra que les había prometido y que ahí se debían establecer y fundar su reino. Los mexicas habían llegado a su destino, en el año 1325, iniciando la fundación de la ciudad azteca de Tenochtitlan.

Creación y Desarrollo del Imperio Azteca

Dos rasgos importantes en los mexicas eran su carácter guerrero y su capacidad de adaptación al medio. Consecuentemente los pilares en los que se basó el Imperio Azteca fueron la guerra y las magníficas obras de ingeniería (a pequeña y gran escala) que construyeron, hasta conseguir que una isla seca en medio de un pantano proveyera de alimentos a toda la población y que llegase a convertirse en una gran urbe y la cuna de un imperio.

Los aztecas eran guerreros agresivos, pero también eran hábiles diplomáticos. A lo largo de los años los mexicas fueron dominando a los pueblos vecinos mediante la misma estrategia: Primero intentaban la diplomacia ofreciendo alianzas y matrimonios, así como rutas comerciales. Si los pueblos a anexionar estaban de acuerdo en pactar, se les respetaba a cambio de tributos en forma de alimentos, pieles, objetos de lujo y aportación de esclavos para el trabajo y el sacrificio. Si no querían pactar, entonces los aztecas enviaban a sus despiadados guerreros que masacraban a la población y a sus dirigentes hasta hacerse con el control.

Durante el periodo de expansión de la cultura azteca, éstos se ganaron el odio y la animadversión de la mayoría de tribus que vivían en el territorio que controlaron, incluso de los reinos vecinos.  Este factor es un punto muy importante en la historia azteca y que cobrará mucha relevancia con la llegada de los españoles. 

A lo largo de la historia de los aztecas, éstos se encontraron con dos problemas de vital importancia en el ámbito de la ingeniería: la falta de tierras y la falta de alimentos.

Para resolver ambos problemas, los aztecas utilizaron como base la misma técnica que luego utilizarían para construir acueductos, carreteras que los unirían a tierra firme y grandes monumentos. Consistía en un sistema de balizas enterradas a mucha profundidad y con formas adaptadas a cada construcción que rellenadas de piedras y tierra les servian de cimientos ya que proporcionaba una gran estabilidad.

En los lagos, con el mismo sistema de balizas, crearon las llamadas chinampas. Eran como islas flotantes para el cultivo. Allí lanzaban sus desechos que les servían como fertilizante; en la parte superior, sobre el agua, a base de varas, hojas y barro en capas creaban amplios y fértiles campos artificiales, sobre ellos sembraban y obtenían el alimento para la población.

Pelea cultura azteca

El primer pueblo al que los aztecas sometieron se cree que fue Colhuacan, que es atacado en 1367, cuando cae la ciudad de Xaltocan y, posteriormente en 1370, Tenayuca. Finalmente en 1376  cae toda la región de Chalco. Años después los aztecas conquistaron Xochimilco, Mixquic en 1382 y Acamapichtli.

Otra característica muy conocida de los mexicas son las llamadas Guerras Floridas,  en nahuatl Xōchiyaoyōtluna especie de caza de esclavos anuales que eran dedicados únicamente al sacrificio. También son conocidas por los torneos entre los mejores guerreros aztecas, donde el campeón era sacrificado con grandes honores.

Pese a su gran poderío militar y al temor que despertaban en sus vecinos, algunas zonas resistieron sus ataques y jamás sucumbieron al envite azteca. Por ejemplo el imperio Purépecha, al que nunca pudieron derrotar.

Los aztecas tenían una red de espías y mensajeros que mantenían a la élite de Tenochtitlan al corriente de todo lo que ocurría en sus territorios en un plazo de tiempo muy corto. Esto era de vital importancia, ya que con un sistema de relevos formados por corredores apostados en puntos determinados, los mensajes viajaban muchos kilómetros a gran velocidad, lo que permitía ejercer un férreo control sobre sus territorios.

ciudad azteca

El imperio azteca estaba en pleno auge cuando sucedió un hecho insólito, los espías situados en la costa divisaron lo que parecían ser montañas flotantes de las que descendieron extraños seres montados sobre unos animales desconocidos.

Era el principio del fin de la historia de los aztecas.

El fin del Imperio Azteca

Muchos fueron los factores que incidieron para que fuese posible la derrota de los aztecas por no más de quinientos españoles que arribaron a las costas de México en 1519 comandados por un joven y ambicioso Hernán Cortés.

Uno de los factores que tal vez influyó de forma indirecta fue el carácter pasivo y místico del entonces rey azteca Moctezuma II. Según algunos documentos de orígen colono hablan que el rey azteca pensó que Hernán Cortés era el dios azteca Qutzalcoaltl que, según una profecía azteca, se marchó mar adentro y prometió volver como emisario de los dioses. 

Moctezuma II rey azteca

Por su parte, los españoles se habían hecho con un ejército de miles de hombres desde que desembarcaron en las costas de la actual Veracruz. Eso es debido a que una gran cantidad de pueblos sometidos a la tiranía de los aztecas apoyaron a Hernán Cortés como venganza y ante la promesa de ser liberados.

Otro factor determinante fue que algunos los jefes de algunas comunidades indígenas recibieron a los españoles con amabilidad y, para agasajarlos, entre otros muchos regalos les entregaron mujeres para que ejercieran de cortesanas. Una de ellas, hija de un jefe, llamó la atención de Cortés por su carácter, actitud e inteligencia. Su nombre era Malintzin, más conocida como La Malinche.

La Malinche

Con el tiempo, esta mujer no sería solo su amante, sino que establecerían una estrecha relación ejerciendo ella de traductora, asesora,  espía y esposa, dándole un hijo. Fueron la primera pareja conocida entre nativos y conquistadores y su hijo fue el primer fruto del mestizaje entre personas de los dos mundos. 

Unidos todos estos factores, cuando Hernan Cortés, al mando de un ejército formado por miles de hombres entre españoles e indígenas, llegaron a las puertas de la capital de la cultura azteca, Tenochtitlan, el 8 de Noviembre de 1519, el rey azteca Moctezuma II, sin dudarlo y pese a conocer las batallas que habían mantenido los españoles contra algunas ciudades aztecas de la zona, les invitó a entrar en la ciudad y les hospedó en el palacio de su padre Axayacati.

Al poco tiempo de estar instalados en la ciudad azteca los españoles secuestraron a Moctezuma II, al que convirtieron en un títere a su servicio. La nobleza del Imperio Azteca, disconforme con la situación, llamaron a la rebelión el 30 de Junio de 1520 y atacaron a los españoles, cuyas fuerzas fueron diezmadas. 

Henan Cortés y la Malinche con rey azteca

Durante la noche, el ejército español, vencido y destruido, quiso huir de la capital azteca con todas las riquezas que pudieron acaparar. Por esa avaricia la huida por los puentes era muy difícil y los españoles se vieron acorralados por los mexicas, que les atacaban por los dos lados de las calzadas en canoas. Esta batalla entre conquistadores y aztecas es conocida como la de La Noche Triste.

Durante la rebelión, el rey azteca Moctezuma II es asesinado por su propio pueblo como muestra del gran descontento con su deshonrosa actitud con los españoles. Por su parte, Hernán Cortés, aunque herido de gravedad, logra sobrevivir y, se refugia en el reino de Tlaxcala, aliado de los españoles, junto con los pocos hombres que lograron escapar.

Durante el siguiente año Hernán Cortés reorganizó su ejercito solicitando refuerzos a los españoles que dominaban Cuba y reclutando más soldados entre los indígenas enemistados con los Aztecas. También construyó nuevos barcos que ubicó en el lago y bloqueó las calzadas que unían la isla con tierra firme para empezar un asedio a la capital del Imperio Azteca. Durante éste destruyó el acueducto que les suministraba agua dulce y, con los bergantines, atacó constantemente la ciudad. Finalmente el día 13 de agosto de 1521 caía en manos de los españoles la esplendorosa ciudad azteca de Tenochtitlan y con ella, se puso fin a la hegemonia de la Cultura Azteca.