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Religión y Dioses Aztecas

La cultura azteca era una cultura politeísta y, como la mayoría de los pueblos de la mesoamérica precolombina, la religión azteca regía todos los ámbitos de la sociedad. Los dioses aztecas tenían mucho en común con el resto de civilizaciones de la zona, pero cada una mantenía sus propias peculiaridades. 

quetzalcoatl- dios azteca

Los aztecas adoraban al sol y la luna y en sus rituales, con danzas y músicas, realizaban ofrendas a sus dioses aztecas que representaban o protegían las actividades más comunes y rentables para las élites. Además los mexicas tenían una cosmovisión dual del mundo donde todo tenía su par (noche y dia, masculino y femenino, el mundo de los vivos y el de los muertos…).  Los aztecas se consideraban protegidos por el dios sol y se autodenominaba a si mismo como Hijos del Sol.

Para la cultura azteca el universo estaba dividido en 13 cielos y 9 inframundos y creían que la tierra se encontraba entre ellos. Por ello los mexicas le daban tanta importancia al mundo celestial y de los muertos, siempre en continua comunicación con el mundo de los vivos.

 

Origen del Mundo según la Religión Azteca

Según cuenta la leyenda azteca la creación del mundo tuvo lugar en cinco etapas llamadas los Cinco Soles. En cada una de ellas reinaba un dios azteca distinto y terminaba con un cataclismo diferente provocado por riñas entre ellos. De lo que quedaba, un nuevo dios creaba el siguiente sol y así sucesivamente hasta llegar al Quinto sol que es el que creó definitivamente al hombre y la era actual.

cultura azteca

Durante el primer sol de la mitología azteca, llamado Tezcatlipoca, se crearon el universo y los planetas. En esta etapa los humanos eran gigantes, pero desaparecieron al ser devorados por jaguares.

En el segundo sol, llamado Quetzalcóatl, el dios azteca del viento creó a los humanos que habitaron durante este periodo. Éstos eran débiles, por lo que este dios decidió soplar y destruir el sol y a estos hombres. Los pocos supervivientes se convirtieron en monos.

Entonces empezó el tercer sol azteca, conocido como Tlalocatecutli. Durante este sol los hombres mono habitaron la tierra hasta que Quetzalcóatl destruyó este sol a través de erupciones volcánicas y lluvia de fuego.

En el cuarto sol azteca, conocido como Chalchiuhtlicue, también se crearon humanos débiles, que fueron destruidos por grandes inundaciones, los que quedaron se convirtieron en peces.

El quinto sol de la religión azteca fue el resultado del sacrificio de dos dioses. Tras mucho tiempo de deliberación los dioses decidieron que era necesaria una nueva época y unos humanos fuertes que poblaran la tierra. Por ello uno de los dioses aztecas se convirtió en sol y el otro en luna. Entonces, al fin crearon al hombre tal y como es. Pero éste sol nacido de sacrificios necesitaba ser alimentado con sangre para seguir con vida, por ello existen ritos de sacrificios humanos aztecas, como el rito del Fuego Nuevo. Los aztecas creían que esto ocurrió en Teotihuacán, el lugar donde nació el tiempo.

 

Religión Azteca: Sacerdotes

Los sacerdotes en el Imperio Azteca eran personas instruidas que procedían de las clases más poderosas. Eran los responsables de las ceremonias, rituales y ofrendas apropiados para cada uno de los dioses aztecas en cada situación o festividad. Dentro de la cultura mexica la jerarquía también estaba muy definida en los representantes de la religión azteca.

imagen cultura azteca

El rango más alto era el Sumo Sacerdote, conocido como Tlamacazqui. Éste residía en Tenochtitlan y era el máximo representante de los dioses aztecas en la Tierra.

Le seguían en importancia los conocidos como Quetzalcóatls (en honor al dios azteca). Éstos eran responsables de los centros de peregrinación y muy respetados en todo el Imperio Mexica y por todas las clases sociales de la cultura azteca. 

Por último, muchos sacerdotes, curanderos y personas relevantes de las diferentes comunidades de la cultura mexica colaboraban en la preparación y desarrollo de las ceremonias a los dioses aztecas. 

 

Dioses Aztecas

Los dioses aztecas tenían múltiples orígenes. La mayoría los habían heredado de sus ancestros o fueron adoptados de otras civilizaciones durante los doscientos años que duró su peregrinación. Una vez establecidos, los aztecas continuaron con la misma estrategia en el ámbito religioso: adoptaban dioses de otras ciudades conquistadas o con las que interactuaban comercialmente, llegando a tener un panteón de 2000 dioses aztecas con características humanas, animales, vegetales y de diversos elementos de la naturaleza. Cada uno de ellos era protector de una actividad, tribu o situación dentro de la cultura azteca. 

De todos estos hemos seleccionado a los dioses aztecas más importantes:

  • Tezcatlipoca: Era considerado el señor del cielo y de la tierra; el principio de todo y fuente de vida. Es un dios azteca invisible y omnipresente. Creador de los primeros dioses masculino y femenino. Se le representaba con un espejo que reflejaba los hechos de la humanidad.
  • Huitzilopochtli: Dios azteca del sol, la sabiduría y el poder. Se le hacían frecuentes sacrificios de sangre y las víctimas eran prisioneros de guerra.
  • Tláloc: Dios azteca de la lluvia, del rayo y de la fertilidad. Estaba casado con Chalchiuhtlicue, diosa azteca del agua. Ambos tuvieron muchos hijos llamados tlalocas (nubes). Sus dominios eran un paraíso de aguas (Tlalocan) donde tenían reposo eterno los muertos en inundaciones o los fulminados por un rayo. Según la cultura azteca sus sacrificios preferidos eran niños o doncellas.
  • Tonatiuh: Dios azteca de la guerra y los guerreros. De él nace el Quinto Sol.
  • Quetzalcóatl: La serpiente emplumada
  • Xipe-Tótec:  Dios azteca de la primavera, de la abundancia, de la riqueza y protector de los orfebres. Representa la juventud y la aurora y el amor.
  • Xolotl: Dios del ocaso, de los espíritus, de los gemelos. Según la cultura azteca apoyó a la raza humana y les entregó la sabiduría. Gemelo de Quetzalcóatl y la parte maligna de Venus. Señor de la estrella de la tarde, protege al sol durante la noche en su viaje por el inframundo. Del mismo modo acompañaba a los muertos en su viaje al Mictlán (infierno azteca).
  • Tlazolteotl: Diosa azteca de la inmundicia, la lujuria y el deseo. Representaba el abono y, por tanto, la fecundidad de la tierra.
  • Mictlantecuhtli: Dios  azteca de las tinieblas y la muerte. Vivía en una región del Mictlán a donde iban los muertos que no tenían ningún mérito.

 

Ritos y Sacrificios Aztecas

La cultura mexica era una civilización especialmente sanguinaria en la que eran muy comunes las ofrendas a los dioses, especialmente sacrificios humanos. Estos sacrificios aztecas eran muy comunes en su día a día, hasta el punto de hacer varios al mismo tiempo.

En la religión azteca existía la creencia que cada dios tenía sus preferencias; por ejemplo, Tláloc el dios de la lluvia, prefería sacrificios de niños o doncellas, mientres que  Huitzilopochtli, el dios azteca de la guerra, prefería el sacrificio de guerreros.

Tan importante era el sacrificio humano en la cultura azteca que eran comunes los autosacrificios. Normalmente eran varones jóvenes o personas aristocráticas que se ofrecían como un orgullo y a los que honraban durante todo el año previo al sacrificio. 

Otra prueba de la importancia de los sacrificios eran las denominadas Guerras Floridas. Éstas eran guerras se iniciaban con el único propósito que guerreros capturaran personas del bando enemigo para ofrecerlas como sacrificio de los dioses. Así mismo se hacían torneos entre los mejores guerreros aztecas para que los vencedores fueran sacrificados a los dioses como un gran honor.  Una de las tradiciones más importante era que cuando los aztecas derrotaban a otro pueblo, los sacerdotes tomaban al guerrero más importante de los vencidos y lo tiraban por las escaleras del Templo Mayor.

Pero en la cultura azteca no solo se hacían sacrificios humanos, sino también se ofrendaban muertes de animales, como por ejemplo tenían dos razas de perros que se criaban especialmente para ello.

Uno de las ritos aztecas más representativas era el de Fuego Nuevo. Los aztecas se consideraban a sí mismos los hijos del sol, por lo que era su obligación mantenerlo con vida. Por ello cada 52 años (lo que duraba un ciclo en el calendario azteca) debían ofrecerle un sacrificio especial que consistía en abrir a la víctima por el abdomen y prenderle fuego estando viva. Esta ceremonia aportaba vida al sol y garantizaba que no moriría en el siguiente siglo. Se cree que el primer Fuego Nuevo que se celebró después del inicio de su peregrinación fue en Coatepec en el año 1163.

Otros rituales aztecas habituales consistían en la extracción del corazón a las víctimas estando vivos y desollándolos. Tras ello el sacerdote mexica se vestía con la piel del sacrificado para realizar danzas rituales. Otra peculiaridad azteca era que pintaban las paredes del interior de los templos con sangre humana.